By Ismael Perdomo
Medical Doctor (MD), Pediatric Specialist, Epidemiologist
La duración de la lactancia materna ha sido asociada en múltiples estudios con un desarrollo cognitivo superior en los niños, incluso después de ajustar por variables clave como el nivel socioeconómico y la inteligencia materna. Un estudio reciente del Millennium Cohort Study (Reino Unido) encontró ventajas en las puntuaciones verbales y espaciales entre los 7 y los 14 años, con incrementos promedio de 0,08 a 0,26 desviaciones estándar frente a niños no amamantados. Aunque este efecto puede parecer modesto a nivel individual, tiene un impacto relevante a nivel poblacional.
Evidencia científica actualizada
1. Revisión sistemática y metaanálisis
Una revisión publicada en Science Direct en 2022 confirmó que, tras ajustar por factores sociodemográficos y cognitivos, la lactancia materna se asocia consistentemente con mejores puntuaciones cognitivas en la infancia. Del mismo modo, Horta et al. (2015) encontraron en su metaanálisis que los adultos amamantados en la infancia obtuvieron, en promedio, 3,4 puntos más en el coeficiente intelectual (CI).
2. Neuroimagen y estructura cerebral
Un estudio de la base de datos ABCD (Adolescent Brain Cognitive Development), publicado en Nature Pediatric Research en 2024, encontró que los niños de 9 y 10 años amamantados por más tiempo presentaban mayores volúmenes de materia gris cortical , mayor área superficial cerebral y mejor rendimiento cognitivo general. Estos cambios estructurales fueron más pronunciados cuando la lactancia superaba los 12 meses.
3. Estudios en población general
Investigadores en España reportaron que los niños amamantados entre 1 y 8 meses tenían un incremento de 3 a 4 puntos en el CI a los 4 – 5 años , incluso después de controlar por inteligencia materna y nivel educativo. En el Reino Unido, el estudio citado por Medscape demostró que los efectos beneficiosos de la lactancia persistían hasta los 14 años, especialmente en habilidades verbales.
4. Lactancia en prematuros
En prematuros y recién nacidos de muy bajo peso, el efecto de la leche materna es aún más significativo. Una revisión en Frontiers in Public Health en 2024 destacó que incluso pequeñas proporciones de lactancia materna reducen el riesgo de discapacidad cognitiva, dificultades motoras y alteraciones en el lenguaje.
¿ Cómo explica la ciencia este efecto?
1. Ácidos grasos esenciales (DHA y ARA) : presentes en la leche humana, son fundamentales para la mielinización y el desarrollo sináptico del cerebro en los primeros 2 años de vida.
2. Interacción emocional y vínculo madre-hijo : el contacto visual, la cercanía y el tiempo compartido durante la lactancia estimulan áreas del cerebro vinculadas con la empatía, el lenguaje y la autorregulación.
3. Oligosacáridos y microbiota intestinal : los componentes inmunológicos y prebióticos de la leche humana modulan la microbiota, la cual influye sobre el eje intestino-cerebro y el desarrollo neuroconductual.
4. Proteínas bioactivas y factores de crecimiento : la leche materna contiene factores neurotróficos que promueven la maduración neuronal.
¿ Cuán relevante es el efecto?
Aunque el aumento de CI o puntuaciones cognitivas pueda parecer pequeño, del orden de 3 a 5 puntos , este efecto es similar al observado por diferencias en el nivel educativo de los padres o el entorno escolar. Cuando se aplica a millones de niños en un país, el impacto acumulado sobre el rendimiento escolar, la productividad futura y la salud mental es notable.
Limitaciones metodológicas
Es importante señalar que la mayoría de estos estudios son observacionales. Aunque se ajustan rigurosamente por variables como inteligencia materna, ambiente familiar y nivel educativo, no pueden establecer una relación completamente causal. Sin embargo, algunos ensayos clínicos aleatorizados como el PROBIT Trial (Bielorrusia) aportan evidencia más sólida al mostrar beneficios cognitivos a los 6 años en niños cuyas madres recibieron intervención intensiva para promover la lactancia.
Además, estudios recientes en neuroimagen apoyan la plausibilidad biológica de estos beneficios.
Recomendaciones prácticas
Organismos como la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Academia Americana de Pediatría (AAP) recomiendan:
• Lactancia materna exclusiva durante los primeros 6 meses de vida.
• Continuar con lactancia materna complementada con alimentos sólidos hasta al menos los 2 años , o hasta que madre e hijo lo deseen.
A nivel comunitario y de salud pública, es indispensable:
• Fortalecer los programas de apoyo a la lactancia.
• Proteger la lactancia en el trabajo con licencias y espacios adecuados.
• Ofrecer acompañamiento a las madres desde el embarazo.
Conclusión
La lactancia materna no solo protege contra infecciones, alergias y obesidad infantil. También nutre el cerebro , mejora las habilidades cognitivas y favorece un desarrollo neurológico óptimo. Promoverla es una inversión inteligente y humana en el futuro de nuestras sociedades.
Como pediatras, profesionales de la salud y como padres, tenemos el deber de crear una cultura de apoyo real a la lactancia. Su impacto va más allá de la nutrición: es neurodesarrollo, es vínculo, es salud para toda la vida .
Bibliografía seleccionada
1. Horta BL, Loret de Mola C, Victora CG. Breastfeeding and intelligence: a systematic review and meta-analysis . Acta Paediatr. 2015;104(467):14 – 19.
2. Rajagopalan V, Hsu E, Luo S. Breastfeeding duration and brain-body development in 9 – 10-year-olds . Pediatr Res. 2024;95(1):28 – 35.
3. Bernard JY et al. Breastfeeding, cognitive and non-cognitive development at 5 – 6 years . Paediatr Perinat Epidemiol. 2021.
4. Kramer MS et al. Promotion of Breastfeeding Intervention Trial (PROBIT) . JAMA. 2008;300(9):1037 – 1045.
5. Frontiers in Public Health. Breastfeeding and neurodevelopment in preterm infants: a meta-analysis . 2024.
6. Victora CG, Bahl R, Barros AJD, et al. Breastfeeding in the 21st century: epidemiology, mechanisms, and lifelong effect . Lancet. 2016;387(10017):475 – 490.